Contenidos : El paso previo es la creación de una comisión mixta formada, como mínimo, por familiares, profesorado y alumnado de todas las edades, además de otros agentes de la comunidad. Esta comisión se mantiene durante todo el proceso de elaboración de la propuesta y cumplimiento de la norma escogida. Se explicará el proyecto y se elegirán a los representantes a través de unas jornadas de sensibilización sobre el tema. Llevadas a cabo en diferentes horarios para favorecer a todos los colectivos.
[...] difícilmente se podrá abordar con acierto el proceso sin la inclusión de la voz del alumnado.
(Martín & Tellado, 2012, p. 314)
A continuación exponemos los siete pasos que conducen a la creación de la norma en el modelo dialógico de prevención y resolución de conflictos (Flecha & García, 2007, p. 76; Martín Casabona & Tellado, 2012, pp. 314-315)
1. La comisión ante una problemática concreta e identificada, debate y propone una norma. Por ejemplo: Se reunirán cada cierto tiempo haya o no necesidad de normas para evaluación de la situación del momento.
Que nadie sea agredido o agredida por la forma de ir vestida o vestido.
(Martín & Tellado, 2012, p. 314)
2. A partir de aquí, la comisión se prepara para llevar la propuesta de norma al conjunto de la comunidad, exponiéndola, debatiéndola y decidiendo la propuesta en el claustro, y en una asamblea de la comunidad, con la máxima participación posible de las personas del claustro.
3. Una vez expuesta la propuesta, los miembros de la comisión la hacen llegar a todas y cada una de las aulas del centro educativo. Durante la exposición en las aulas es importante que el profesor o profesora esté presente como un o una oyente más. Mientras, los delegados o delegadas van recogiendo el resultado del debate con toda la clase alrededor de la propuesta, e incluyen todos aquellos aspectos a modificar de la norma, así como los mecanismos necesarios a tener en cuenta para que toda persona de la comunidad asegure que no se rompa. Siempre con opción de cambio en función de las propuestas
4. El siguiente paso consiste en un debate entre los delegados y delegadas del alumnado sobre la concreción de la norma y su aplicación. Este debate se realiza ante los miembros de la comisión mixta que están presentes como oyentes y, si es necesario, como asesores y asesoras. En este caso, la comisión mixta no dirige el debate sino que da apoyo cediendo el protagonismo a los propios niños y niñas. Que habrán sido formados previamente.
5a. A continuación, se convoca una asamblea donde las delegadas y delegados del alumnado explican al profesorado, familias y a la comunidad en general, el resultado de sus deliberaciones. Se recogen todas las valoraciones y aportaciones.
5b. Las valoraciones de estos agentes de la comunidad educativa recogidas en la asamblea, retornan a sus respectivas clases en presencia de la profesora o profesor tutor y de una representación de la comisión mixta.
6. En este momento, el conjunto de la comunidad se convierte en seguidora de la norma y de su continua revisión. La forma como se pretende llevar a cabo el seguimiento desde el centro que está realizando la experiencia es la misma que están desarrollando otros centros que a nivel mundial llevan a cabo procesos comunitarios de prevención de conflictos. Así, el seguimiento se pone en común (pero no se delega) a través de las delegadas y delegados del aula y de la comisión mixta, vigilando continuamente que esta norma se cumpla.
7. Finalmente, todo este proceso va acompañado de la autoformación, la cual se plantea realizar a través de tertulias dialógicas. Esto significa dedicar una sesión del claustro, como mínimo, a debatir, previa lectura de un libro sobre violencia de género (en este caso en relación a la norma escogida). También se plantea la posibilidad de que las tertulias se extiendan al alumnado y a las familias. Lo que se pretende es conseguir que una norma no se caracterice por su incumplimiento, sino que desde el día siguiente al establecimiento de la norma, nadie la incumpla. Lo que llevará al éxito de la misma.
La formación permanente de la comunidad en la socialización preventiva de la violencia de género es la que mejorará la prevención continua de la violencia y los conflictos en todos los espacios y momentos de la vida escolar. Y, además, permitirá la continuidad del proceso, que posteriormente podrá ir modificando o incluyendo nuevas normas.
Tan importante o más que la formación del profesorado es la de todos los agentes que interactúan con el alumnado.
(Merino, 2012, p. 6)
Ya es una realidad
Ya son muchos los centros educativos que basan sus actuaciones en evidencias científicas y están obteniendo buenos resultados.
Todo este proceso de difusión, debate y concreción de la norma ya está dando sus primeros resultados en cuanto a prevención y resolución de conflictos. La creación de foros para hablar de este tema ha permitido que llegue al profesorado información sobre situaciones que estaban ocurriendo y que no se veían, tener la oportunidad de que las familias se planteen resolver conflictos que surgen entre ellas a través del diálogo, que los niños no sean observadores pasivos de situaciones que consideran injustas y que se vean capaces de ir reconociendo situaciones en las que ellos mismos están abusando de su situación de poder...
(Comunidades de Aprendizaje, 2016)